Pequeños cambios para mantener el vuelo

La edición Perspectiva 2021 nos presentó a 10 líderes de la aeronáutica con su visión para el sector en este año que si bien no nos agarra con la guardia baja, sí nos mantiene a la expectativa de lo que va a pasar. En las entrevistas hubo un punto en que el coincidieron nuestros líderes: la resiliencia como factor para enfrentar el 2021.

En estos tiempos retadores que nos trajo la pandemia, y en los que las aerolíneas redujeron o detuvieron por completo sus vuelos comerciales, los empleados necesitan contar con la certeza de que aún tendrán trabajo, y para ello, las empresas deben saber en dónde ahorrar dinero para mantener esos empleos sin que afecte el servicio que ofrecen.

United Airlines puede habernos dado la respuesta, un cambio que pareciera simple pero que reportan genera un ahorro de USD80,000 al año: no dar mezcladores en las bebidas. Un artículo al que probablemente ni siquiera hemos prestado atención, y un cambio que tal vez notarán aquellos que pidan bebidas con una rodaja de limón, por ejemplo; aún obtendrán el limón, simplemente no vendrá con el palillo o mezclador.

De no haberla anunciado, esta decisión podría pasar desapercibida, pero al atraer la atención a ello lo ha convertido en una importante lección de negocios cuyo impacto económico es significante, y el movimiento es mínimo.

Esta no es la primera vez que United Airlines recurre a medidas creativas para ahorrar dinero, previamente había ya cambiado el papel de las revistas que proporciona en los vuelos, por uno mucho más ligero, logrando ahorros en el combustible pues el peso de carga bajaba hasta en 4 toneladas diariamente.

También ha dejado de cargar con botellas duty-free en vuelos internacionales, que implicaban un peso extra y que además no muchos compraban; así como quitar las pantallas de cada uno de los asientos, en una época en la que prácticamente cada pasajero en el mundo carga con su propia pantalla portátil a todos lados.

El cambio más drástico había sido reducir tan solo una aceituna, al total que contiene la ensalada que se da en primera clase, logrando un ahorro de USD40,000 al año.

Otras aerolíneas como Southwest han aplicado medidas como fabricar asientos más ligeros o incluso dar tablets al personal de vuelo, en vez de manuales impresos; American y Alaskan Airlines dejaron de dar popotes de plástico; Australian Airline Qantas y Virgin Atlantic optaron por reducir el peso de sus platos y utensilios de comida.

Las posibilidades son infinitas, y entre recortes y recortes, el ahorro puede llegar a ser impactante en la recuperación de un sector que se ve grandemente afectado día con día con la pandemia. Mejor aún, este puede ser efectivamente un movimiento de resiliencia que pudieran replicar otras empresas, otros sectores, tan solo identificando cuáles son los “mezcladores” en sus empresas, y cómo deshacerse de ellos, sin afectar los servicios y lograr así ahorrar dinero.

FUENTE: INC.COM

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